miércoles, agosto 27, 2008



desde que pasaste por aquí

el sol cambió de ventana

tus ecos recorren el jardín

una luz más lenta

los mantiene a flote

un roce delicado

las nubes

no dejan huellas

­­­remontan la corriente­

así florece todo

sobre la tierra cuarteada



















1

piel dormida

el temblor no afloja

los perros aúllan

de mañana

carpinteros contra el vidrio

el cielo tan limpio

duele pensar



2

esperando que algo pase

la pantalla

se pone negra

en la garganta

un pulso equivocado

el viento ­frío

empuja para ­adentro

las cotorras en el coco

aplastan cualquier brote



3

el arroz quemado

música definitiva

sin dejar explicación

los días se consumen

un rumor de fondo

se apaga con el sueño

en algún punto

la olla de barro

dirá:

basta



2 comentarios:

. dijo...

Lindísimo el poema, estoy consiguiendote los libros Jorge, te aviso cuando me lleguen. besos.

martin araujo dijo...

me encanta el poema 2, aunque esa elección es injusta: tan todos buenos. abrazos caballero, lo veo en unos días, i wish