lunes, enero 14, 2008




sin súplica

la brecha que opaque

entre alientos

el rayo agrieta

un cielo de jotes

fulgor en la mengua

da capo al fine

*







mundo diminuto

entre los dedos

una esfera silenciosa

hiende la piel

límite del otro espejismo

recua de sueños

izar del fondo

enjoyada de algas

la luz oxidada

que cruje

pero no abandona

llega

para volver a empezar






3 comentarios:

ananis dijo...

enjoyada de algas/la luz oxidada que cruje" imagen genial. inimitable!

Freschi dijo...

bellos poemas de luz oscura
brindo por los diptongos
+ besos

¿pablo? dijo...

Hola Jorge. Soy Pablo.
Estuve leyendo los poemas que me pasaste, después entré acá.
La idea era leer todo, pero me empecé a dar cuenta que cada poema requiere un momento de detención, que es mejor leer de a poco, ir despacio.
Algunos me parecieron increíbles (el que da nombre al blog, por ejemplo).
En esos, los detalles que fui descubriendo en diferentes poemas estaban casi todos juntos, explotando.
Me gustan las frases raras, que remiten a uno no sabe dónde, pero que son un lugar, o una percepción nueva, otra cosa (“el horizonte es un dragón en celo”; “dejarse caer, sin saber si pluma, piedra, o flor de cristal”). Me gusta el tono contemplativo (casi zen, que a veces me llevó a pensarte como “el poeta zen perdido entre las sierras), los detalles paisajísticos - naturales, más cuando aparecen casi adheridos a una reflexión personal, recodos de autobiografía o subjetividad deslizándose en el paisaje (“Pájaros, cuises, pájaros, mariposas, final triste, ¿cuál no lo es?”; o “Posología”, que es en este sentido, uno de los me parecen increíbles). Me gustan detalles de actualidad, como el cyber o el clic, el rock pasteurizado, o las fotos, siempre me gustaron las fotos. Me gusta el tono casi mágico que generan algunos poemas, principalmente por la hilación y el ritmo entre frase y frase (los poemas con flautas, por ejemplo, el del ¿pájaro? carpintero, el de la maga del copipeist); creo que el ritmo atraviesa todo, hay diferentes búsquedas pero una puntuación tuya, muy tuya, atraviesa todo. El poema que abre el blog, por ejemplo, habla continuamente de barcos, de la sensación de partida, y entonces en un momento aparece un tren (en el desierto), y sin embargo el ritmo y la construcción del poema justifican y hacen hermoso ese tren.
Nada, me gustan tus poemas.
Esto es algo así como una segunda impresión superponiéndose a una primera.
Seguiré leyendo, tal vez más despacio.
Abrazo.